viernes, 14 de noviembre de 2014

Cosas Que No Te Fabriqué

Estaba súper cabezota porque encontré un cuarzo cristal con una forma muy particular y de pronto uno de estos días, que no paro de pensar en clave de joya, lo ví claro, lo ví transparente y básico y allá voy con el reportaje fotográfico. 
Me quedan como dos o tres horas de curro, más o menos me siento a salvo porque espero no volver a meter el fuego para nada. Pero sabes? He aprendido una cosa, no hay nada seguro, puede pasar de todo, hasta que en último momento, colocando el cuarzo se caiga y se parta y me quede sin mi linda y pura pieza...
Vamos, digo yo que no, espero... 
Pero cositas parecidas ya me han pasado...




Q



Así que mañana vemos cómo queda definitivamente. Lo quiero con tanta luz que haga daño mirarlo.





viernes, 10 de octubre de 2014

Pequeños Lances Joyeros

Colgante de Plata con la Firma de Susana

Con las texturas siempre empiezo muy animada, no suelo hacer muchas y entonces siempre pruebo algo nuevo...
 

... Yo sé que hay cosas que me van a costar, pero digo que sí, si, yo puedo. Pero sé que me van a costar, porque me exigen concentración y a mí me gusta estar al despiste, con cuatro cosas a la vez, la música y pensando en noséquégaitas.


Esta vez he soltado maravillas por mi boca, los pelos de la segueta sé me rompían cortando esas letritas tan pequeñajas, one by one, by hand. Pues no sé ni cuántos, más que nunca, la verdad, ya le podía dar cera de abeja, aceite de oliva o lo que se te antoje, pero encima es que me asusto cada vez que se parte uno, es como un latigazo inesperado en la mano.


Pasado ese trance ya me relajo con mi juego de limatones y aquí no tengo prisa y me olvido de la pereza o de que me tenía que concentrar porque con mis herramientitas voy dando forma y lo irregular mejora y el metal se vence por las limas. Y yo estoy en la cuarta dimensión, que es muy pequeña, transformable y reside en la cuña de mi banco de joyera.


Lo de la soldadura me divierte siempre, me invento lo que puedo para sujetar las piezas y me acuerdo de eso del punto de apoyo y mover el mundo.


Y al final, por satisfacción, me quedo muy contenta con los resultados. Porque le he puesto ganas de veras a la firma de Susana.
Yo sabía que me iba a costar, pero lo fácil no se disfruta tanto al fín y al cabo.



viernes, 1 de agosto de 2014

One More Time, un Anillo Precioso for Nahikari

 
Lo mismo que me gusta empezar una pieza desde cero, también me encanta que me caigan joyitas viejas y recortarlas, reformarlas, integrarlas en otros ambientes propios.




Nahikari vió la restauración del sello de mi hermano y me trajo el suyo de recién nacida. La grabación de la N y la P es realmente bruta, bien clavado el buril.


Mucha suerte me ronda de que me haya caído este sello ovalado, mucho más femenino con su curva suave, me ofrece más posibilidades de hacer algo más frágil y lindo.


Del sello originario (del cual no dispongo de foto, soy una patana...) lo único que he extraído ha sido el ovalo de oro con las iniciales.


Lo demás es un trabajo de miniconstrucción equilibrio y armonía. Quería un anillo con sabor antiguo, que se elevase el motivo central en su cúspide. Soy anti bata en joyería, esos dobles pisos me parecen andamios, prefiero partir del centro y elevar el óvalo piramidalmente.
El currito chachi que me he pegado me lo conozco yo y bien orgullosa y contenta de haber logrado lo visualizado.


Nahikari ha llegado al taller justo en el momento cumbre de las soldaduras bonitas y las limadas definitorias.
Y tras terminar lo más chulo de mi curro, los acabados, a darnos un buen baño, que es verano y pasa en un suspiro.


lunes, 28 de julio de 2014

True Blue Agatha




Las Joyitas Prestadas

"No recuerdo la edad que tenía cuando me encantaba colgarmelo al cuello. Lo recuerdo enorme aunque seguro que era porque yo era pequeñita...
Sé que era azul y me gustaba verlo en el espejo de mi madre, recuerdo esa agradable sensación de llevar algo de alguien a quién quieres mucho."


viernes, 9 de mayo de 2014

Sonrisas y Lágrimas ( de nácar )


Mirad, de aquí sale la Orejilla de Mar. Es esa puertecita color salmón del Caracol. También le llaman Piedra de Jaqueca, porque se dice que combate estos dolores cuando te la pones en la sien o cerca del pecho.


En joyería se utiliza más la parte trasera, la de la espiral de nácar. Y hablando de nácar... Lo he dicho muchas veces ya, pero es puñetero para cortar con la segueta, y lento, para que no corra el riesgo de cuartearse y romperse. 



Pero manejable y agradecido a la lima y a las ceras, así que sacrificando tiempo por belleza he andado...



Poquito a poco...


Y para la lágrima su correspondiente cajita de plata. El ojímetro me va de vicio por suerte, para estas cosas del encaje.


Así que con un poco de paciencia y buen hacer...


Ya casi lo tengo!!!


Ahora sí que sí, metal limpio y pieza encajada.

La quería para enmarcarla en una curva cerrada de plata oxidada. Patricia vió el colgante que hice ya hace un mes y yo es que igual igual pues no le voy a hacer, porque ese ya lo tiene otra persona, y como a todas me gustaría llevar algo sólo para mí, mío, sólo mío y distinto. 


Artesanía y exclusividad van muy bien. 


Me he quedado bien contenta de nuevo, es muy bonito. Yo me lo pondría con mis trasteríos y fetiches tal cual en la foto, pero Patricia lo lleva mejor, limpio, sobre la piel.


sábado, 19 de abril de 2014

De Dónde Vienen las Piedras? Parte II

Origen sincero del cuarzo limón... 
Son las piedras que se solidifican bajo el limonero que regalé a mi padre y que él plantó en Ajo, Cantabria. 
Da limones todo el año, y me lo vendieron bien barato, era una rama enclenque, pero yo confiaba en ella. Sólo yo, porque las ilusas somos así de optimistas y esperanzadas.



Nadie daba un duro y al año ya se doblaba por su débil tronco cargada de limones.
Es cierto que no eran los mejores limones del mundo pero sí lo únicos que crecían en nuestro jardín. Y eso nos hinchaba de orgullo, nos elevaba allende la Ojerada, cruzando la kalima por el océano.


Ricas limonadas frescas con azúcar y yerba buena. El limonero que daba esos limones de tosca y gruesa corteza, abonado con sus mismas pieles, seguía creciendo, dando acidez a las gambas y navajas, a los mejillones al vapor y refrescando gaznates.


Mi limón mi limonero. Planta uno al lado del mar, pescado y marisco aderezado por ácido caldo de la tierra que azota la brisa marina.
El mar pide limón, y no por capricho.


Y llora el limonero, porque pasa días sólo y el resultado de sus lágrimas saladas y acidas se cristaliza en la raíz y un día escarbando con las uñas, queriendo esconder un recuerdo triste y vago, brilla la tierra, huele a cítrico y entre las negras garras de enterradora los destellos brutos de una piedra brusca y sin domar, un cuarzo citrino, con bellas iridiscencias de cuando la luna besa al árbol regresando del mar.




Y de ahí nace el collar de plata. Te lo crees? Yo tampoco, pero seguro que así fue. Lo cuenta una leyenda.




 



viernes, 11 de abril de 2014

Lágrima Caracolito Mar ������


Este colgante de plata lo he hecho con muchísimo cariño y libertad. Y eso es un gusto porque las horas de trabajo son mucho más entretenidas cuando puedes operar e imaginar a tu antojo.




Me parece bien romántico con la lágrima de Caracolito de Mar. Deben ser las ganas de ver pieles morenas con nácar o marfil, esos crudos inmaculados entre lo tostado.



Mi trabajito me ha costado, pero tirando del refranero, Sarna con Gusto no Pica (Pero Mortifica). Ahí me gusta, recalcando el esfuerzo.